Analgésicos en exceso: la realidad del fútbol alemán que revela una investigación

Una investigación realizada en asociación por el equipo editorial de la corporación de radiodifusión pública alemana (ARD) y la agencia de investigación periodística Correctiv* revela que en el fútbol de Alemania los abusos en el uso de analgésicos son más comunes de lo que se cree y hace un llamado de atención sobre sus consecuencias en el organismo de los jugadores.

La investigación se titula Sangre, sudor y pastillas: abuso de analgésicos en el fútbol, y contó con la colaboración de 1.100 futbolistas alemanes aficionados involucrados que respondieron una encuesta, y con la participación de más de 150 jugadores profesionales que se animaron a compartir públicamente los daños generados en los cuerpos por el uso indiscriminado y la presión por consumir estos medicamentos para calmar o eliminar el dolor. Afirman que todo se hace en nombre del deporte.

Tal y como una de sus consignas la define, esta revelación, que amenaza con sacudir los entornos médicos del fútbol alemán, muestra qué sucede por dentro de “un sistema que deja de lado la salud por la riqueza“.

Tras más de tres meses de indagación, chequeo y entrevista, el equipo investigativo de Correctiv logró, con la participación de médicos, futbolistas y funcionarios del fútbol alemán, revelar la realidad del consumo de analgésicos al interior de ese deporte: “los analgésicos son distribuidos en los vestuarios como si fueran dulces“, explica el documento publicado en su web.

A los 35 años, la mayoría de los jugadores están al final de su carrera. Pero hasta entonces, muchos quieren ganar tanto como sea posible. La presión para realizar es alta. Si su cuerpo comienza a ceder, debe ser ayudado, con analgésicos y posiblemente otras sustancias. Porque, en este negocio, casi nadie puede permitirse lesiones o dolor” reseña la investigación.

La investigación informa que el consumo de analgésicos es una práctica muy común que se ha propagado en el fútbol mundial. Según un estudio previo sobre el tema en 2018, uno de cada cuatro jugadores en el Mundial de Rusia tomó analgésicos antes de cada partido; un jugador en particular incluso usó tres analgésicos diferentes. Dicho estudio se basó en la evaluación de las hojas que muestran los medicamentos tomados por todos los jugadores nacionales durante las 72 horas previas al inicio de los partidos.

Actualmente, el uso de analgésicos está permitido legalmente en el deporte, por ello su uso resulta natural en el entorno competitivo. La investigación advierte que muchas veces “los jugadores confían en los efectos a corto plazo de los analgésicos. A veces no saben absolutamente nada sobre las posibles consecuencias a largo plazo.” Los efectos secundarios generados con el paso del tiempo por el uso de analgésicos pueden ser muy graves: van desde lesiones musculares, daños en los riñones, el hígado y las articulaciones hasta artrosis a una edad temprana, y un mayor riesgo de problemas cardíacos.

Según la indagación hecha por el estudio, estos medicamentos afectan de manera particular al sistema cardiovascular. “Sabemos que afectan la presión arterial, que afectan los riñones. Como resultado, los analgésicos pueden matar” explican. Como en el caso del jugador francés Samba Diop, un joven de 18 años que murió en 2018 luego de que el médico del club de segunda división francesa Le Havre le inyectara el analgésico ketoprofeno, que a menudo se usa para tratar la osteoartritis.

Uno de las voces más significativas que aceptó participar de esta investigación es la de Jonas Hummels, hermano del defensor de la selección alemana Mats Hummels. Su caso se cuenta así: “en diciembre de 2015, nueve días antes de Navidad, Hummels sufría de un dolor intenso. Su rodilla lo había estado atormentando durante meses. Antes de entrenar, tomó el analgésico Arcoxia. Después de salir corriendo, de repente se detuvo, gritando. Su rótula estaba presionando un nervio. En este punto, saltar y aterrizar después de un encabezado simplemente ya no sería posible.”

Hummels jugó un total de 134 partidos oficiales en el fútbol alemán. Su retiro se dio en el 2016, a los 25 años.

“Una semana después, Hummels se enfrentó al club de la Bundesliga Bayer Leverkusen junto a su equipo, el Spielvereinigung Unterhaching. Fueron uno de los 16 equipos finales que quedaban en la Copa DFB. Podría ser lo más destacado de su carrera. Hummels era el capitán del club de tercera división y, normalmente, lideraría a su equipo en el campo. Pero ya tenía que renunciar a ese plan. Por lo menos, quería ser parte del equipo en el campo, salir de alguna manera, tal vez incluso sustituido.

Antes del partido, Hummels intentó tomar los analgésicos habituales, pero se dio cuenta de que no funcionan. El dolor es muy fuerte. Su cuerpo había desarrollado una tolerancia. Pero quería desesperadamente estar en el campo y el médico del equipo también quería ayudarlo antes de un partido que sería tan importante para el capitán. El ortopedista sugirió una anestesia local a Hummels. Era su única oportunidad.

Hummels estuvo de acuerdo. Una hora antes del partido, el médico inyectó la rodilla de Hummels cuatro veces y presionó el suero en sus venas. Tres horas después, su equipo perdió el partido de copa contra el Leverkusen 1-3. Hummels no jugó ni un solo minuto, pero él estaba allí. Más tarde describió la noche como un “punto culminante supremo”. Esa noche fue el final para Jonas Hummels. Con roturas del ligamento cruzado y daño del cartílago en ambas rodillas, Hummels apenas podía subir escaleras sin sentir dolor a la edad de 25 años

El caso de Hummels grafica a la perfección otro de los efectos secundarios generados por el uso de analgésicos. Su uso constante puede generar reacciones adversas en el organismo, y la pérdida de su efecto de actuar ante el dolor por la generación de resistencia en el organismo.

Otra de las consecuencias por el uso de estos medicamentos, reveladas en esta investigación, es la propensión de los jugadores a consumirlos por elección propia. Algunos ejemplos de los más de 100 jugadores profesionales entrevistados, en su mayoría de la Bundesliga y algunos ya retirados, revelan que el uso de estos medicamentos en algunos casos puede resultar adictivo.

Además, según señala el documento “los clubes de fútbol no pueden controlar constantemente a sus jugadores. Los analgésicos comunes están disponibles en dosis bajas en cualquier farmacia sin receta. Por ejemplo, las marcas de ibuprofeno se venden sin receta médica, hasta una dosis de 400 mg“.

Otro de los jugadores célebres que aceptó participar de esta investigación es Neven Subotic, ex jugador del Borussia Dortmund y actual defensa del Unión Berlin. “Creo que en todo el sistema falta un funcionario que pueda asegurarse de que todo se haga correctamente. ” expresó el jugador. Actualmente, según informa el estudio, este problema funciona como una transición de la presión. “Se trata de ganar más dinero. Los clubes deben tener éxito, por lo que los entrenadores se sienten presionados. El entrenador pasa la presión a sus entrenadores asistentes o a los médicos“.

Subotic ha pasado por cuatro equipos de la Bundesliga: Mainz, Dortmund, Colonia y su actual club, el Unión Berlín. Además, tuvo un paso por el fútbol francés en Saint-Étienne. Foto: BeScoccer

Subotic insiste en los jugadores deben tener mayor claridad respecto a los medicamentos con los que conviven a diario. “Necesitamos información sobre lo que sucede después de que termina la carrera y los casos también deben hacerse públicos de forma anónima, como una advertencia para los demás. Hasta donde yo sé, no hay un gran trabajo educativo realizado por los clubes porque también están bajo presión para que los jugadores estén en forma lo más rápido posible” señala el defensor.

Por otra parte, la Federación Alemana de Fútbol, a través de la voz de su presidente Fritz Keller, que también hizo parte del estudio, expresa que no hay indicios “de que el consumo de analgésicos en el fútbol alemán es diferente al de otras ligas profesionales en Europa. Este enfoque descuidado a los analgésicos y sus muchos riesgos deja en claro que se necesita mucho más trabajo educativo“.

En Sudamerica el caso más sonado y reciente relacionado con el abuso de medicamentos en el entorno deportivo se encuentra en el fútbol argentino. El arquero de Atlético Tucumán, Cristian Lucchetti, confesó en una entrevista al suplemento deportivoEnganche del periódico Página 12, que sufre de diabetes y que debe suministrarse entre cuatro y cinco veces por días. “Durante más de dos años, en sus etapas en el Santos Laguna mexicano y Racing, Lucchetti jugó infiltrado y fueron esas dosis de corticoide las que activaron su propensión genética a la diabetes. De otra forma, la enfermedad podría haberse manifestado a los 40 o 45 años o tal vez nuncaexplica la nota publicada el 19 de agosto del año 2019.

Lucchetti cuenta que se enteró de que padecía esta enfermedad a los 25 años. “Me había desgarrado en un partido de Banfield contra Estudiantes por la Copa Sudamericana y tardaba más de lo normal en recuperarme porque el dolor no se iba. A eso se agregó que durante dos o tres días empecé a tener la necesidad de hacer pis muy seguido, algo que jamás me había sucedido. Entonces le pregunté al médico qué podía ser y me mandó a hacer unos estudios. Ahí los análisis de sangre en el laboratorio dieron la glucemia en valores altos y me enteré al poco tiempo que tenía diabetes” contó el portero.

Finalmente, el arquero reconocido por su paso por Boca Juniors y Banfield, donde consiguió títulos locales, explicó que tras el retiro de su profesión se le complicará el tratamiento de la enfermedad. “Yo manejo mucho los valores de la glucemia haciendo ejercicio. La actividad me ayuda a colocarme menos insulina o a comer más si tengo hambre. Me doy cuenta que va a ser así porque en las dos semanas que tenemos de vacaciones mis valores cambian al no tener la intensidad de los entrenamientos y los partidos. Por eso creo que me va a costar más” explicó Luccheti.

*CORRECTIV es la primera sala de prensa sin fines de lucro en la región de habla alemana

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