Gritar campeón es cerrar heridas

El 27 de abril de 2014 se enfrentaban Liverpool y Chelsea por la jornada 36 de una Premier League muy disputada. Los de Anfield llegaban a ese partido con la necesidad de ganar para conservar el liderato. Buscaban ganar su primera liga inglesa después del cambio de formato en el año 1991, cuando pasó a llamarse oficialmente English Premier League.

En el segundo minuto adicional del primer tiempo, el capitán Steven Gerrard se resbaló y perdió el balón en mitad de cancha con el equipo jugado en ofensiva. El delantero francés Demba Ba robó la pelota y se encaminó a definir el pimer gol a favor de los ‘Blues’ de Londres. El partido terminaría 2-0 a favor del Chelsea.

Ese día el Liverpool hipotecó su posibilidad más cercana, hasta ese momento, de poder gritar campeón. Manchester City, su contrincante en la pelea, ganó su partido ante Cristal Palace y se encaminó a ganar su segundo título de Liga en menos de cuatro años, bajo la dirección del chileno Manuel Pellegrini. “Probablemente, esos tres meses hayan sido los peores de mi vida dijo Gerrard. “Fue verdaderamente cruel porque no es que fallara un penalti o me equivocara en un pase, sino que me resbalé. Es algo que le puede pasar a todo el mundo“.

Un año después, la historia contemporánea del Liverpool tomaría un giro que lo llevó posteriormente a recobrar el éxito, en el nivel local y en el ámbito internacional. El 8 de octubre de 2015, en la sala de prensa de Anfiled, el alemán Jurgen Klopp era anunciado como nuevo entrenador de los ‘Reds’. Se convirtió en el tercer técnico no inglés en dirigir allí. “Este es un momento para empezar de nuevo. No es importante quién va a ganar la Premier, solamente es importante que juguemos nuestro propio juego y tengamos confianza en nuestra gente” explicó el entrenador en su presentación.

Cambió todo. En casi cinco años, con Klopp al mando, Liverpool remodeló su proyecto y retomó el lugar de relevancia en el plano internacional del fútbol que había perdido en una década. En 2016, volvió a jugar una final internacional después de 10 años, ante Sevilla por Europa League. En 2018, logró volver a una final de Liga Campeones después de trece años, ante el Real Madrid en Kiev. En 2019, salió segundo en la Premier League con un histórico de puntos, 97, la mayor cantidad en toda su historia hasta ese momento; tuvo el mejor rendimiento defensivo, le marcaron unicamente 22 goles; sólo perdió un partido, fue el mejor equipo visitante, con un total de 44 puntos obtenidos en esa condición y fue el mejor subcampeón de todas las ligas europeas. Todo un presagio.

Luego, el paraíso. En ese mismo 2019, Liverpool obtuvo su sexta Liga de Campeones tras vencer en Madrid al Tottenham. Además, ganó su primer Mundial de Clubes en Catar ante Flamengo, con un gol de gran factura hecho por Roberto Firmino.

La obra cumbre de la unión entre Liverpool y Klopp se materializó en 2020, curiosamente en épocas de pandemia. Después de 30 años, el club de la ciudad de Los Beatles pudo volver a gritar campeón de la liga inglesa. Se convirtió en un récord: el primer equipo en ganarla con siete jornadas de anticipación.

Para lograrlo, Klopp le confió el liderazgo del equipo al mediocampista Jordan Henderson. El volante nacido en Sunderland llegó al equipo rojo en 2011. Se consolidó en la temporada 2014-2015. Luego de que Gerrard saliera del club, en julio de 2015, se hizo con la cinta de capitán y fue el reemplazo generacional que el club necesitaba en esa posición.

Hoy Henderson es la base en la que se apoya el equipo. Tras su consolidación en el equipo titular, el volante retribuyó con fútbol y entrega la confianza que le entregó el entrenador alemán. Hoy Henderson ha ayudado a cerrar la herida que se abrió en el 2014, y ha ahuyentado también, junto a toda la plantilla del Liverpool campeón, los fantasmas de un equipo al que las dudas y la falta de rumbo le había arrebatado la gloria.

El fútbol del Barcelona es como la música de orquesta, pero yo prefiero el heavy metal. Es fútbol de serenidad y yo quiero fútbol de lucha” dijo alguna vez Jurgen Klopp, para definir el estilo de sus equipos. Bajo su batuta, el Liverpool campeón, comandado por Henderson juega a lo Iron Maiden.

Luis Carlos Proaños

Periodista por vocación. Hincha de las causas perdidas y del fútbol de antes. Como Fernando Palomo, creo que coincidir con tu subjetividad no me hace objetivo y que pensar distinto no nos convierte en enemigos. Editor general de Contragolpe.

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