Así jugó el Barcelona de Koeman en su debut oficial

Barcelona debutó en la Liga 2020-2021, recién en la tercera fecha del torneo, y lo hizo con una goleada por 4-0 sobre el Villarreal, dirigido por Unai Emeri. El equipo del holandés Ronald Koeman redondeó un encuentro con la balanza inclinada hacia el lado positivo y con una buena actuación de varias piezas que serán claves de cara a la competencia que recién arranca.

Un equipo dinámico, que presionó alto sobre la salida del rival y que tuvo mucha dinámica en el ataque presentó el Barcelona en su victoria ante los de Emeri. Un nuevo once sin volantes interiores, en el que las posiciones fijas -aplicado para todas las zonas del juego- son solo puntos de partida para los jugadores.

Para su debut oficial, Koeman dispuso de una figura táctica 4-2-1-3, tachando el 4-3-3 con el que venía jugando el equipo en la última temporada. Repitió el equipo que ganó 1-0 ante Elche en el Trofeo Joan Gamper. En la defensa apostó por una zaga de centrales conformada por Gerard Piqué y Clement Lenglet, buscando asegurar el inicio de juego y romper líneas en ataque por medio del pie de cualquiera de los dos defensores. Como laterales estuvieron Sergi Roberto y Jordi Alba, como habitualmente ocurre. En el medio campo, delante de la línea defensiva, empezaron las reformas, pues allí dispuso del doble pivote Sergio BusquetsFrenkie De Jong, con el objetivo de soltar a uno de los dos para sumar al ataque del equipo y darle mayor densidad a la ofensiva culé.

Coutinho con libertad de acción y decisión

De regreso como campeón de Europa y llamado a retomar el nivel por el que fue contratado, Philippe Coutinho volvió a aparecer con la camiseta el Barcelona. En esta oportunidad, fungió de enganche y algunas veces de mediapunta, con libertad para recibir de frente al arco con visión y panorama, como acostumbraba a hacerlo en Liverpool, y maniobrar a su estilo, para intentar el uno contra uno o para asistir. Tuvo el cambio de ritmo que el equipo necesitaba y sus intervenciones en conducción siempre fueron acertadas.

Uno de los jugadores más beneficiados con el cambio de modelo fue justamente el brasileño. Pasar de no encontrar su lugar en el 4-3-3 ultra posicional, a este 4-2-1-3 elástico tuvo repercusiones inmediatas sobre la influencia de Coutinho en el juego ofensivo del Barcelona.

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El ofensivo brasileño tuvo una alta incidencia en el juego. Logró efectuar 44 pases de 48 que intentó, en los 70 minutos que jugó. Asistió para el segundo gol del equipo catalán, y va adquiriendo confianza de cara a lo que será una temporada en la que Koeman contará indudablemente con su capacidad creativa para darle un sello ofensivo al equipo.

En el ataque, Ansu por izquierda, Messi y Griezmann flotando

La gran figura del encuentro fue el jugador de 17 años, Ansu Fati. Con dos goles tempraneros, Fati puso a ganar al Barcelona a los 19′ del primer tiempo. La ubicación del delantero, que ya vistió la camiseta de la Selección Española, fue por la banda izquierda del ataque culé. Como extremo por ese sector, se desenvolvió con astucia y plasticidad. Además, empieza a gestar una sociedad de relevo y encuentro en ataque con Jordi Alba.

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La presencia de Fati en el ataque del Barcelona refresca la rigidez que caracterizó al equipo la temporada pasada. Su sorpresa y su ritmo de juego, por lo general veloz, le suman a los dirigidos por Koeman el ingrediente de la sorpresa para arremeter, como lo hicieron ante Villarreal, de entrada contra el rival.

“Ansu Fati viaja a la velocidad de la luz, eléctrico y certero, goleador por excelencia en una jornada que al barcelonismo le dolían los tantos Rakitic y Luis Suárez. Ansu Fati es un juvenil que viajaba camuflado en un equipo envejecido y finiquitado en Lisboa. Koeman le ha dado galones de titular un ataque con Messi, Coutinho y Griezmann y el delantero nacionalizado español celebró la noticia con una actuación estelar ante Villarreal” así lo describió el cronista de El País de España, Ramón Besa.

Por su parte, Lionel Messi, que volvió tras una pretemporada atípica, con los ánimos caldeados por su amague de salida del club, se fue sumando de a poco en el juego del Barcelona. Su posición de entrada fue en el centro del área rival, circunstancial a lo que cada jugada pedía y tuvo la libertad para moverse en todo el frente de ataque y asociarse con los extremos. Los movimientos de Messi los entiende a la perfección Griezmann, acompañante versátil, quien ocupa los espacios que deja el 10 en la parte ofensiva y se mueve estratégicamente para abrir opciones de pase o generar distracciones en marca que son vitales para que el Barcelona pueda progresar ante el arco rival.

Griezmann y Fati, jugando como extremos, cumplieron la función de fijar a los centrales y al lateral de la banda en la que se ubicaban. Así el Barcelona acumuló efectivos al interior del juego, liberando la zona exterior con el objetivo de que ambos laterales llegaran y participaran del ataque, como lo hizo preferentemente Jordi Alba.

Figura del Barcelona en el primer gol de Ansu Fati.

Messi jugó de falso 9, esa posición que tanto aprovechó Guardiola en su etapa al frente del Barcelona para que las virtudes de Leo se complementaran mejor con el equipo, ocupando una posición vacante por la salida de Suárez. Allí, el 10 rosarino aprovechó para moverse a espaldas del volante central del Villarreal y para despegarse de la referencia y de la marca de los dos centrales rivales, preocupados por los movimientos de los extremos. Messi fue el único delantero del Barcelona que jugó los 90 minutos, anotó el tercer gol y ensanchó su registro: desde la temporada 2004-2005, siempre ha anotado por lo menos un gol en La Liga.

Error que persiste

A pesar de la dinámica mostrada por el Barcelona, algunos aspectos defensivos siguen sin ser resueltos. En la transición ataque-defensa el Barcelona sigue quedando expuesto en los contragolpes del rival. Además, persiste la facilidad que encuentran los rivales para explotar la espalda de la banda derecha culé.

En esta oportunidad fue el lateral ecuatoriano Pervis Estupiñán, del Villarreal, el que dejó al descubierto las falencias en marca que presenta el equipo catalán cuando es atacado de contra. Una pérdida en ataque para el Barcelona puede significar en muchas ocasiones una ocasión clara de gol para el rival. Esta vez ese problema no se tradujo en goles en contra, pero es un detalle que deberá intervenir si quiere ser competitivo ante rivales de mayor jerarquía.

Foto: Youtube Canal Goal of The Day.

La opinión del DT

Luego de su primera victoria oficial al mando del Barcelona, Ronald Koeman se mostró satisfecho con el nivel exhibido por su equipo. “Siempre es importante ganar partidos, ganas confianza. Este resultado nos ayuda a mejorar y tener claro qué queremos. No estaba seguro del resultado final, porque el Villarreal llevaba más partidos que nosotros, aunque estábamos preparados para una buena actuación” señaló el neerlandés.

Koeman se mostró especialmente a gusto con la actuación en el primer tiempo. “Hemos hecho una gran primera parte, con mucha movilidad, mucha presión y buenas transiciones, hemos presionado bien, robando muchos balones”.

En este partido debutaron con la camiseta blaugrana los refuerzos Francisco Trinçao y Miralem Pjanic, y el juvenil Pedri González. Además, volvió a jugar Ousmane Dembelé, diez meses después de su última aparición por Liga. La última vez que el delantero francés jugó fue el 27 de noviembre de 2019, ante Borussia Dortmund por la fase de grupos de la Champions.

Debut optimista para el Barcelona, que afrontará su segundo partido oficial de la temporada el próximo jueves 1 de octubre ante el Celta de Vigo, en condición de visitante, desde las 14:30, hora colombiana.

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