El impacto de la pandemia sobre el fútbol femenino en el mundo

Un sondeo realizado por FIFPro, el sindicato mundial de jugadores profesionales de fútbol, reveló cuáles han sido los impactos más significativos de la pandemia sobre el mundo del fútbol femenino en los sindicatos de las 62 asociaciones nacionales adscritas a la organización. Acolfutpro, la asociación de futbolistas profesionales de Colombia, es miembro oficial de FIFPro.

“Esta encuesta recoge las repercusiones de la pandemia en el fútbol femenino que están afectando a las futbolistas en muchos países, donde los avances recientes hacia la igualdad de género en el deporte podrían estar en peligro” resalta FIFPro en su informe.

Los resultados de este estudio muestran que la pandemia ha provocado recortes salariales y rescisiones de contratos generalizados en el fútbol femenino: en el 47% de los países encuestados se recortaron o suspendieron los salarios de las futbolistas profesionales. Además,  en el 24 %, los contratos de las jugadoras habían finalizado o se habían modificado; y en el 40% las jugadoras no recibieron ningún tipo de apoyo a su salud física o mental desde el comienzo de la crisis sanitaria mundial.

Según Jonas Baer-Hoffman, secretario general de FIFPro, estos resultados contribuyen al “riesgo real de que el avance hacia la igualdad en algunas partes del mundo retroceda varios años”. Hoffman también agregó que “los resultados de esta encuesta subrayan hasta qué punto se pasa por alto habitualmente a las futbolistas en muchas partes del mundo.”

La encuesta también revela que no ha existido una buena comunicación entre las ligas y las jugadoras profesionales: en el 69 % de los países, se consideró que la comunicación por parte de las ligas y los clubes era precaria o muy precaria y en el 52 % las federaciones nacionales no contactaron con jugadoras de la selección nacional femenina. Un dato que grafica la falta de comunicación entre las jugadoras y las instancias nacionales que rigen este deporte es que, en el 26% de los países, los clubes femeninos no fueron tenidos en cuenta a la hora de elaborar los protocolos para el regreso del fútbol.

“Como en muchos sectores, el fútbol femenino está resultando gravemente afectado por el impacto de la covid-19, y los resultados de esta encuesta evidencian lo que planteamos desde el inicio: que tanto las jugadoras como el propio juego necesitan apoyo estratégico para superar estos tiempos tan difíciles” declaró Amanda Vandervort, directora de la división de fútbol femenino de FIFPro.

En el mes de abril, FIFPro había publicado un informe advirtiendo sobre la inestabilidad del fútbol femenino en el mundo y la amenaza que suponía la reciente crisis del coronavirus para ese entorno. Algunas de esas preocupaciones se confirmaron tras la publicación de la encuesta. En el informe previo, FIFPro señalaba que “la falta de contratos escritos, la duración a corto plazo de los contratos de trabajo, la falta de seguro médico y cobertura médica, y la ausencia de protecciones básicas para los trabajadores y los derechos de los trabajadores deja a muchas jugadoras-, algunas de las cuales ya se tambaleaban al margen – con gran riesgo de perder sus medios de vida”. Tal y como lo revela la encuesta, en el 40 % de los países, las jugadoras no recibieron ningún tipo de asistencia sanitaria y en el 66 % de los países, las jugadoras no recibieron apoyo a la salud física (por ejemplo, tratamiento de lesiones) durante la pandemia.

Selección Neerlandesa de Fútbol Femenino. Foto: FIFPro

Aspectos positivos

A pesar del oscuro panorama presentado en algunas de las conclusiones de la encuesta, el informe de FIFPro encontró algunos hechos que pueden ser tomados con optimismo de cara al futuro cercano del fútbol femenino y sus protagonistas principales. “Algunas partes interesadas también han dado pasos positivos para invertir y apoyar el fútbol femenino durante la pandemia. Necesitamos una acción más concertada” señaló Jonas-Baer Hoffman.

Algunos de esos aspectos son: en Italia, la Federación Nacional de Fútbol comentó que, en el mes de junio, había empezado a trabajar con el gobierno para dotar a la liga femenina de un estatus profesional; en Argentina, la Asociación de Fútbol Argentino anunció un plan de cinco años en septiembre para ampliar la profesionalización de la liga femenina; en los Países Bajos, las jugadoras presionaron con éxito al gobierno para que la liga femenina regresara a las competiciones junto con la liga masculina, y en Estados Unidos, el sindicato de futbolistas de la NWSL (Liga Femenina Nacional de Fútbol, por sus siglas en inglés) y la Liga negociaron garantías contractuales para las jugadoras que incluyeron salario, alojamiento y prestaciones.

Para Amanda Vandervort, estos “importantes casos de innovación y progreso están demostrando el singular potencial del fútbol femenino de prosperar ahora y en el futuro”.

La Liga Femenina en Colombia inició casi un mes después de la reanudación del fútbol masculino. Foto: Prensa Dimayor

En Colombia, por su parte, la Dimayor anunció un nuevo patrocinador para la Liga Femenina hasta el año 2023, con lo que garantizan un subsidio a la realización de este campeonato. Sin embargo, para la edición 2020 se recortó el número de equipos participantes: de 16 iniciales a los 12 actuales, y aún se busca que el torneo tenga una duración anual mayor que les permita estabilidad laboral a las futbolistas.

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