Nagelsmann, el entrenador futurista detrás de la obra del Leipzig

Nacido en Landsberg am Lech, una pequeña ciudad alemana de la región de Baviera, el joven entrenador lleva cinco años en la carrera de DT, acumulando reconocimientos en función de su filosofía de juego.

Lo logró por múltiples méritos. Bajo la batuta del técnico Julian Nagelsmann, Leipzig logró clasificar por primera en su historia (que empezó en 2009, año en el que se creó el equipo) a una semifinal de Liga de Campeones. Es el equipo más joven, con sus 11 años de existencia, en conseguirlo en la historia de la competición.

Además, Nagelsmann se convirtió en el entrenador más joven, a sus 33 años recién cumplidos, en clasificar a un equipo a esta instancia del torneo. Superó el récord de Didier Deschamps con el Mónaco en 2004, de acuerdo a la información del estadígrado español Alexis Tamayo Blásquez, ‘Mister Chip‘.

La historia del autor

El entrenador de este Leipzip histórico estuvo a un paso de llegar al fútbol profesional como jugador. Su sueño finalizó luego de una lesión en la rodilla a los 20 años, cuando jugaba en el equipo Sub 23 del 1860 Munich. Se desempeñaba como defensa central. “Resolvía problemas antes de que aparezcan. Casi nunca lo vi pegar una patada o ir al piso. Siempre estaba bien ubicado y le sobraba el tiempo para llegar a la pelota“, contó a cerca de sus características, su excompañero Christian Trasch, a The Athletic.

Pasó del campo de juego a la línea de dirección. En 2008, trabajó como analista y ojeador de Thomas Tuchel, en el F.C. Ausburgo II. En 2010, a sus 22 años, pasó al Hoffenheim. “Empezó dentro del área técnica de la academia y rápidamente pasó a hacerse cargo del selectivo sub 16. En 2014, consiguió su primer título con la sub 19 y en 2016 fue promovido a dirigir en la máxima categoría, convirtiéndose así en el técnico más joven de la historia del fútbol alemán: reemplazó a Huub Stevens, quien renunció por problemas de salud, en febrero y agarró a un equipo que estaba en la 17° posición y peleaba por no descender” cuenta el portal Goal, sobre sus inicios en el equipo fundado en 1899.

A los 28 años, Nagelsmann se enfrentaba ante el reto doble de luchar contra su inexperiencia y contra la desconfianza que se cernía sobre su desempeño teniendo en cuenta el difícil contexto del club. “Schnapsidee, es el término que usó un diario local para explicar la decisión de la comisión directiva de contratarlo. Significa: bajo los efectos del alcohol” contó el periodista Martín Mazur, en la revista El Gráfico.

Al frente del Hoffenheim, Nagelsmann fue distinguido como mejor entrenador de la Bundesliga en el año 2019. FOTO: Marca

“Encontré gente en el Hoffenheim que confió en mí, me dieron toda su confianza. Me tiraron al agua fría. Creyeron que podía hacerlo. Siempre necesitas gente en tu entorno que crea en ti. También he tenido la suerte de que las ideas que he introducido han obtenido sus frutos. Los jugadores estaban dispuestos a escuchar a un entrenador muy joven y a poner en práctica cosas. Eso ha acelerado mi camino” le dijo al diario Marca hace unos días sobre su paso por el club azul.

Asumió el desafío y lo llevó adelante. Salvó al equipo del descenso y en la siguiente temporada, 2016-2017, con un invicto de 17 fechas Hoffenheim terminó en la cuarta posición, clasificando a la fase previa de Liga de Campeones, en la que fue eliminado por el Liverpool. Sin embargo, en la temporada siguiente, 2017-2018, salió tercero y se metió en fase de grupos de la competencia por primera vez en la historia del club.

Si uno no capta, durante dos horas no tendrá ninguna posibilidad y encima los compañeros se empiezan a burlar. Fueron los entrenamientos más interesantes de mi carrera” dijo en su momento el delantero Kevin Kuranyi, sobre la intensidad de las prácticas dirigidas por Nagelsmann.

En una ocasión en Hoffenheim, Nagelsmann hizo instalar una pantalla de 6 metros de ancho por 3 metros de largo en la sede de entrenamiento del equipo para mostrarles los videos de los partidos a sus jugadores. “Tengo un iPad en la mano y desde allí puedo detener la imagen, rebobinar, dibujar, mostrarles cosas” explicó sobre ese novedoso sistema. Además, para protegerlo del clima, instaló un sistema para entrarlo y sacarlo rápidamente.

Luego de dos temporadas y media al frente, Nagelsmann terminó su paso por Hoffenheim con un total de 136 partidos dirigidos, de los cuales ganó 55, empato 43 y perdió 38, obteniendo una efectividad del 40.44%. Además, logró intervenir en la evolución de los jugadores a los que dirigió como Serge Gnabry, atacante del Bayern Munich y pieza importante de la Selección de Alemania, o el interior Kerem Demirbay, hoy en el Bayern Leverkusen.

El sistema con tres centrales y dos carrileros fue una marca registrada del Hoffenheim de Julian Nagelsmannexplica el portal El 9 y Medio. Justamente, el equipo del entrenador de 33 años jugaba con sistema 3-5-2 multiofensivo, en el que el juego exterior apuntaba a ser el disparador del ataque.

“El equipo se estiraba en ataque, con los carrileros/bandas bien abiertos, un punta fijando a los centrales, el otro más móvil y entre los centrales y el centro del campo haciendo una posesión, ni por asomo estéril, sino con un objetivo de hacer el ataque veloz. La posesión era un vehículo y no un fin en si mismo. Con tantos jugadores en campo contrario, la idea de Nagelsmann nos hacía pensar en una posible sangría si se consigue superar su presión o, quizá, que sus partidos pueden convertirse en un intercambio de golpesdonde la moneda puede salir cara o puede salir cruz” reseña Carlos Riande en Mundo Esférico sobre el modelo de juego de ese equipo.

La aventura Leipzig

Todavía no había terminado su estancia en Hoffenheim cuando llegó a un acuerdo con el Red Bull Leipzig, un club con 11 años de existencia y de propiedad de la compañía austriaca de bebidas energizantes que lleva el mismo nombre, para dirigirlo a partir del 2019. El anuncio se hizo público el 28 de agosto de 2018.

Sobre su decisión de llegar al equipo del toro energizante, Nagelsmann explicó que obedeció a un paso lógico en su carrera, congruente con lo que había hecho previamente. “Intento planificar una carrera en el fútbol, aunque sea difícil. Soy un chico joven, tampoco tengo que acceder enseguida a la estantería más alta. Me doy tiempo para desarrollarme. El Leipzig se esforzó extremadamente para ficharme. Eso fue lo más importante. Un club más grande, con mayor presupuesto que el Hoffenheim, que me permitiría seguir desarrollándome. También me han dejado mano libre para introducir mis ideas”.

Desde su llegada, el entrenador acumula 45 partidos dirigidos en total, entre todas las competencias, de los cuales ha ganado 25, ha empatado 14 y ha perdido 6. La efectividad, hasta el momento, es de 55.56%.

En esta Liga de Campeones, integró el grupo G, junto al Benfica de Portugal, al Zenit de Rusia, y al Olympique de Lyon de Francia. Obtuvo once puntos producto de tres partidos ganados, dos empates y una derrota. Clasificó como primero. En la fase de Octavos de Final, el sorteo lo enfrentó contra el Tottenham de José Mourinho. Ganó la serie por un 4-0 global. 1-0 en la ida, en el Tottenham Stadium, con gol de Timo Werner y, 3-0 contundente en el Red Bull arena, en la vuelta, con anotaciones de Marcel Sabitzer, en dos ocasiones, y Emil Forsberg.

Su concepción del juego

Su corta edad, su capacidad receptiva de distintos conceptos y la convicción en sus ideas futuristas hacen del entrenador alemán una realidad en el juego de posición actual. Heredó de Tuchel la intensidad en el juego y profesa una admiración por Guardiola. “Mi filosofía es atacar al contrario cerca de su portería, porque tu propio camino al gol no está tan lejos si robas el balón arriba” ha explicado el joven DT.

“La filosofía de Nagelsmann nunca cambia: ir a por el partido, no perderle la cara sean cuales sean las circunstancias, ser protagonistas con el balón y pelear por la victoria hasta que el árbitro pite el final. El juego colectivo y la solidaridad defensiva, las ayudas permanentes, estar juntos y arropados… somos un equipo que tiene muy claro que nadie es más importante que todos juntos” le dijo el volante Dani Olmo, pieza importante de este Leipzig, a Diego Torres para el diario El País de España, sobre la forma de entender el juego por parte del joven entrenador.

“Tengo un gran respeto por un entrenador como Ancelotti. Cualquier técnico sueña con tener la posibilidad de celebrar sólo una fracción de lo que él ha logrado” dijo Nagelsmann en su momento, al ser consultado por sus referentes. Fue apodado ‘Baby Mourinho’ por la similitud en su historia con la del portugués en la dirección técnica.

También ha explicado cómo entiende cada una las partes que conforman al juego y cuáles son las claves de su método. “El fútbol tiene cuatro fases: cuando tienes el balón, cuando lo tienen los adversarios, cuando lo pierdes y cuando lo recuperas. Eso es todo, no hay más. Se pueden practicar estas fases miles y miles de veces, con distintas reglas, tácticas, pero lo más importante es que el jugador esté alerta y tenga en la cabeza lo que está haciendo, por qué lo está haciendo” dijo en su momento.

El portal The Coach Voice’s explica así la base de la filosofía del entrenador alemán: “Una visión reduccionista a la hora de definir su modelo se basaría en el principio de las ‘tres C‘. Capital: Con una buena inversión se puede firmar talento. Concepto: Idea de juego interiorizada. Competencia: Alto nivel técnico de los jugadores para implementar la idea de juego”

Al respecto, Dani Olmo también dijo: “Podemos afrontar cada partido con una formación diferente, pero al final jugamos con un orden dentro del desorden. Tenemos libertad para cambiar posiciones, para salir de nuestras zonas, buscar el espacio libre y colocarte ahí, pero siempre con unos automatismos que hay que cumplir. Por ejemplo, si el delantero hace determinado movimiento, el mediapunta tiene que reaccionar y hacer otro movimiento. Depende de la posición en la que te encuentres. Por eso en la plantilla tenemos jugadores muy polivalentes, como Laimer, que puede jugar tanto de mediocentro como de carrilero, o Sabitzer, que es un mediapunta que juega en todas las posiciones del mediocampo. Rotamos mucho dentro de un orden”.

“Mi ambición es que la gente que vea nuestro fútbol lo considere interesante, bonito, que a la gente le guste venir al estadio… Por supuesto que me alegraré si vienen títulos” le señaló Nagelsmann a Marca, en las horas previas al encuentro que le ganaron por 2-1 al Atlético de Madrid de Diego Simeone, un choque de estilos opuestos, en el que Nagelsmann con su ofensiva multidinámica salió victorioso. Dijo que el Atleti era una viga a la que había que taladrar y así lo hizo su equipo.

Ahora Leipzig y Nagelsmann enfrentarán al PSG de Tuchel, su gran tutor, con la épica esperándolos tras la vuelta de 90 minutos. De todos modos, según su filosofía y su manera de concebir el fútbol, el ya ganó.

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